Un show en el que conviven comedia y música
Grison repasa su largo camino hasta convertirse en una de las caras más reconocibles de la televisión. Historias que solo podrían haberle pasado a él: sus orígenes como churrero, el día que fue secuestrado por un buitre, o datos improbables del reino animal. Todo ello acompañado de su guitarra y su inseparable loop station, con la que crea ritmos y canciones en directo.
No es fácil ser Grison es una mezcla de beatboxing, música, improvisación y carcajadas, en la que el artista comparte, sin filtros, todo lo que hay detrás de su peculiar trayectoria. Un espectáculo tan singular como su protagonista, que lleva el directo un paso más allá con su estilo inconfundible y su conexión con el público.





